Las tarjetas virtuales se utilizan para las comprar por internet. Como su propio nombre indica y a diferencia de las tarjetas tradicionales, no tienen un formato físico. Una ventaja derivada de ello es que no podemos perderlas si se extravía la cartera. Lo idea es utilizar la tarjeta física de Fuell para las compras en persona, y las tarjetas virtuales para las compras online.

Con las tarjetas virtuales, aunque no tengamos ese trozo de plástico en la cartera, sí que dispondremos de la información que solemos encontrar impresa sobre esta: el número, fecha de caducidad y el código de seguridad. Exactamente lo mismo que las tarjetas físicas.

Con Fuell:

  • Control de gasto: la empresa aun controla el gasto. Los empleados no pueden gastar con sus tarjetas (ni virtuales, ni físicas) si no se le ha asignado dinero previamente.

  • Seguridad: cada tarjeta tiene un número de tarjeta único, fecha de caducidad y un código de seguridad lo que permite utilizar diferentes tarjetas para tener más seguridad en tus compras online. Si ocurriera un fraude sobre una tarjeta virtual, solo se compromete esa tarjeta virtual. Cada usuario puede crear con la app hasta 5 tarjetas virtuales (más información) para sí mismo: compras online de la empresa, pago de subscripciones online de la empresa, etc.

  • Transparencia: En lugar de tener una única tarjeta y todos los gastos mezclados. Puedes tener una tarjeta virtual para los gastos online de cada presupuesto o incluso de cada proveedor.

Puedes cambiar el nombre de las tarjetas virtuales para llamarlas como quieras. Por defecto, la primera tarjeta virtual, que se genera automáticamente después del alta, se llama "compras online". En el ejemplo inferior le han puesto el nombre de los proveedores:

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